sábado, 7 de marzo de 2009

Por Luis Valcarce, delegado de Izquierda Socialista al 37 Congreso del PSOE: giro a la derecha

El pasado 6 de febrero publicabamos la 1ª parte de este articulo de Luis Valcarcel en el que el autor nos hace participes de sus impresiones del 37 Congreso del PSOE al que asistió como delegado de la Corriente de Opinión Izquierda Socialista. (leer 1ª parte)
Hoy traemos la segunda entrega. Luis Valcercel comienza su artículo así de claro "La prensa se ha hartado de hablar del giro a la izquierda del PSOE en su 37 Congreso; giro que no ha existido en lo orgánico, salvo que consideremos que las trabas a la participación y al pluralismo son una característica de la izquierda. En la parte política del 37 Congreso (dejando a un lado lo artificioso que tiene la distinción entre orgánico y político en un partido donde han de complementarse ambas partes como un todo) tampoco ha habido giro a la izquierda, sino curva cerrada a la derecha. Empezando por el principio, que aunque redundante es recomendable y habitualmente ignorado en política, el Congreso nació muerto desde el momento en que Jesús Caldera, pretendido ex-ministro de izquierdas, proclamó el carácter limitado de las propuestas, puesto que ya se había aprobado un programa electoral. Es decir, el programa electoral prevalecería siempre sobre el resultado del Congreso que, además, no podía sino ser mera comparsa del mismo y del programa de Gobierno… Algún día habrá que hablar sobre quién manda de verdad en los partidos y sobre qué es un partido o cuantos partidos hay en un partido."
Para empezar no está mal, pero es que a continuación señala " Con este panorama, servidor de ustedes, delegado en el 37 Congreso, participó en la comisión 1 referida a Economía y globalización con el objeto de defender las propuestas de Izquierda Socialista, que no eran precisamente llamamientos a la colectivización, sino propuestas de marcado carácter socialdemócrata perfectamente asumibles por el centro izquierda y que además eran de una exquisita constitucionalidad.
La batalla fundamental, lo sabíamos, giraría en torno a la invención de la flexiseguridad, el extraño palabro que ha resultado ser, junto con las miembras, el hallazgo conceptual del año y que amenaza con ser la principal aportación gubernamental en materia de política económica."
Mas adelante apunta sobre el debate de la flexiseguridad "Con este panorama, algunos defendimos que si se quería un sistema de flexiseguridad habría que defender un sistema tributario robusto que fuera plenamente progresivo. En este sentido había diversas enmiendas y una gran resistencia por la ponencia a asumir nada más que una mera referencia a la progresividad, referencia que podría suscribir cualquier partido con representación parlamentaria, PP incluido.
Y eso es lo que quedó, una referencia sin más, sin una vinculación en profundidad entre un sistema tributario potente y un sistema de protección social y servicios públicos que permita, entre otras cosas, la existencia de la flexiseguridad. No es posible copiar sólo una parte del modelo, es como copiar el blindaje de un tanque y meterle el motor de un seiscientos: un despropósito. Pero en el tema económico ni hablar de subir la tributación a las rentas más altas, y así es imposible construir un sistema robusto y progresivo, que además es un mandato constitucional."
Finalmente les metieron mano a la necesidad de controlar los flojos monetarios y especulativos internacionales y nos dice "Continuando con el tema monetario, me tocó defender una propuesta para que asumiésemos desde el PSOE la necesidad de controlar los flujos monetarios especulativos a nivel internacional, defendiendo las pertinentes reformas en los organismos internacionales, la tasa Tobin, etc. El argumento de la ponencia para rechazarlo fue surrealista: el PSOE no puede intervenir en esos ámbitos. Huelga decir que eso equivale a no admitir nada que tenga que ver con política internacional, política de la UE, etc. Cierto que como PSOE no podemos modificar las prácticas del FMI, el Banco Mundial, etc. pero supongo que podremos tener una propuesta política al respecto, aunque la dirección opina lo contrario." (Leer 2ª parte)